Decía Lope de Vega de esta humilde casa: “… mi casilla, mi quietud, mi huertecillo y estudio…” que el escritor adquirió en 1610 y en la que vivió y murió. Desde 1935 y tras varios propietarios y vicisitudes, la Casa-Museo Lope de Vega se ha convertido hoy en un espacio completado con obras de arte, mobiliario, enseres y ediciones bibliográficas contemporáneas del escritor, habiéndose incorporado depósitos de museos nacionales (Prado, Arqueológico, Santa Cruz y Biblioteca Nacional), además de algunas donaciones particulares. Todo ello nos permitirá acercarnos a su figura, a su obra y a su sociedad del Madrid del siglo XVII.
Muy cerca, y en este mismo barrio de las Huertas o de las Letras, se encuentra la Iglesia del Convento de las Trinitarias Descalzas de San Ildelfonso, muy poco visitado, de fundación y construcción del siglo XVII, de arquitectura y decoración barrocas. En 2015, tras ser encontrados los restos de Miguel de Cervantes, estos descansan en un monumento erigido en su honor en el interior de la iglesia
CASA-MUSEO DE LOPE DE VEGA Y CONVENTO DE LAS TRINITARIAS. De la vida de Lope a la tumba de Cervantes.
